CCOO impulsa la modernización de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales
Tras 30 años en vigor, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales se reformará gracias al acuerdo firmado entre CCOO, UGT y el Gobierno. El objetivo es actualizar la normativa para adaptarla a las realidades del trabajo del siglo XXI y reforzar la protección de la salud y la seguridad en los centros de trabajo.
En qué punto está: el acuerdo se ha traducido en un anteproyecto de ley y ahora debe continuar su tramitación parlamentaria.
¿Por qué era necesaria esta reforma?
El mundo laboral ha cambiado profundamente desde 1995. Aunque la siniestralidad mortal ha bajado, han aparecido nuevos riesgos vinculados a la organización del trabajo, la digitalización y el contexto social y climático.
- Riesgos psicosociales: estrés, sobrecarga, altas exigencias y menor control.
- Nuevas formas de gestión: plataformas digitales y gestión algorítmica (decisiones “opacas” tomadas por sistemas automáticos).
- Teletrabajo y uso intensivo de nuevas tecnologías.
- Cambio climático y episodios de calor extremo o condiciones adversas.
- Envejecimiento de la población trabajadora y necesidad de adaptar condiciones en cada etapa laboral.
- Perspectiva de género y diversidad generacional integradas en la prevención.
Combatir el subregistro de enfermedades profesionales
Uno de los puntos clave es afrontar la infradeclaración y el subregistro de enfermedades relacionadas con el trabajo. Muchas patologías acaban tratándose como “enfermedad común”, trasladando los costes al sistema público en lugar de a quienes deben asumirlos.
Se señala especialmente el problema del cáncer de origen laboral, donde los niveles de subregistro pueden ser muy altos. CCOO defiende avanzar hacia registros y mecanismos que garanticen vigilancia, reconocimiento y protección.
Principales mejoras que introduce la reforma
- Integración real de la prevención en la empresa, reforzando medios propios.
- Refuerzo de la figura de la persona trabajadora designada en prevención (formación, competencias y capacidad de supervisión).
- Creación de la figura del delegado/a territorial para visitar y controlar empresas sin representación.
- Impulso a los servicios de prevención mancomunados como opción “propia” en grupos, polígonos o espacios compartidos.
- La formación preventiva será con carácter general presencial (online solo de forma excepcional y motivada).
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Más obligación de medios preventivos: se reduce el umbral para tener servicio de prevención propio:
- De 500 a 300 personas trabajadoras.
- De 250 a 150 en empresas del Anexo I o de especial peligrosidad.
- +20% de crédito horario adicional para la actuación de delegados y delegadas de prevención.
- Más precisión en contratos y contenidos exigibles a los servicios de prevención ajenos.
- Mejoras en vigilancia de la salud (vertiente colectiva, historia clínica laboral y conclusión de “aptitud”).
- Mejoras en maternidad: adaptación del puesto y guías/anexos sobre exposición en embarazo y lactancia.
Compromisos pendientes y próximos pasos
El acuerdo incluye compromisos de desarrollo normativo, como un reglamento específico sobre riesgos psicosociales y otro sobre protección frente al cambio climático, además de mejorar la coordinación cuando concurren varias empresas en un mismo centro de trabajo.
CCOO insiste en reforzar la calidad de los servicios de prevención ajenos y sigue reclamando medidas concretas para garantizar la trazabilidad de la exposición a agentes cancerígenos.
Desde CCOO seguiremos vigilantes para que esta reforma se traduzca en mejoras reales en los centros de trabajo: más prevención, más control, más recursos y más protección para toda la plantilla.
