Las bajas médicas no pueden depender de intereses privados

En los últimos meses estamos asistiendo a un debate creciente sobre el control de las bajas médicas. Desde el sindicato defendemos con claridad que los mecanismos de control no pueden quedar exclusivamente en manos de las mutuas, cuya naturaleza y funcionamiento pueden generar conflictos de interés cuando intervienen en procesos que afectan directamente a la salud de las personas trabajadoras.

La protección de la salud es un derecho, no un instrumento de presión ni un elemento de sospecha permanente hacia quien está de baja por enfermedad o accidente. Las mutuas colaboradoras cumplen una función dentro del sistema, pero no pueden convertirse en un poder paralelo que condicione altas médicas, revisiones o decisiones clínicas con criterios que no siempre son estrictamente sanitarios.

Por eso, desde Comisiones Obreras se plantea avanzar hacia la integración de las mutuas en el sistema público de la Seguridad Social, garantizando así mayor transparencia, control público y ausencia de intereses cruzados.

Al mismo tiempo, es imprescindible que el Gobierno refuerce la inversión en la sanidad pública. Reducir listas de espera, mejorar la atención primaria y agilizar pruebas diagnósticas es la mejor forma de acortar los tiempos de recuperación y favorecer una reincorporación segura al trabajo.

Las bajas médicas no pueden depender de intereses privados
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