🛑 Huelga en CMP Automotive Handling: Los trabajadores se plantan ante la incertidumbre
La situación en la empresa CMP Automotive Handling, situada en el polígono Cantabria de Logroño, ha llegado a un punto límite. La plantilla, formada en su mayoría por personas con discapacidad, ha dicho basta. La huelga convocada para el próximo 16 de junio es la respuesta a una dirección empresarial que ha optado por el silencio ante el inminente cierre de la planta.
⚠️ Una plantilla al borde del abismo
Los sindicatos CCOO, UGT y USO, que integran el comité de empresa, han denunciado una “gravísima situación de incertidumbre”. Con más de 100 personas empleadas en el centro, la mayoría pertenecientes a colectivos especialmente vulnerables, la falta de información y transparencia es, simplemente, inaceptable.
Hasta la fecha, no se ha presentado concurso de acreedores, ni se ha nombrado un administrador concursal, ni se ha informado a la plantilla de manera oficial. La estrategia de la empresa parece ser la de dejar morir lentamente el centro, como ya ha sucedido con CMP Automotive Sealing, otra planta del grupo en Logroño donde ya se han iniciado despidos colectivos.
✊ Reivindicaciones claras
El comité de empresa ha lanzado un mensaje firme: si no hay soluciones, habrá movilización. Entre las reivindicaciones destacan:
- Información inmediata y clara sobre el futuro de la empresa.
- Negociaciones reales y eficaces para asegurar indemnizaciones justas.
- Respeto absoluto a los derechos del colectivo con discapacidad.
- Responsabilidad de la empresa, que durante años se ha beneficiado de bonificaciones como Centro Especial de Empleo.
🏭 Un problema que afecta a todo el grupo CMP en La Rioja
La situación no es aislada. Las dos plantas de CMP en Logroño están en una crisis total tras la decisión del grupo automovilístico VAG (Volkswagen, Seat, Audi, Skoda) de dejar de trabajar con ellas. En total, 230 empleos están en juego en La Rioja, y las respuestas por parte de la dirección brillan por su ausencia.
📣 La huelga como única salida
Los trabajadores han demostrado lealtad y compromiso durante años. Hoy, piden algo tan simple como dignidad, claridad y futuro. La huelga del 16 de junio no es solo un grito de protesta, es una defensa legítima del empleo, de los derechos sociales y de la justicia.
