La seguridad en la fábrica no es una opción ni una formalidad: es una obligación legal y un derecho básico de todos los trabajadores y trabajadoras.
Sin embargo, en el día a día, la presión por producir, los ritmos elevados o las órdenes contradictorias pueden generar situaciones en las que se cometen errores que no siempre dependen de quien ejecuta el trabajo.
Este artículo quiere dejar algo claro desde el principio: cumplir las normas de seguridad también es un derecho, incluso cuando hay presión.
La realidad del día a día en la fábrica
En determinadas situaciones se repiten escenarios como estos:
- Se exige rapidez por encima de la seguridad
- Se trabaja con falta de tiempo o medios
- Se normalizan “atajos” para cumplir objetivos
- La presión viene de cargos superiores o mandos intermedios
Todo esto incrementa el riesgo de accidentes y de errores involuntarios.
Cuando ocurre un incidente, no se puede señalar únicamente al trabajador, ignorando el contexto en el que se estaba trabajando.
La seguridad no es negociable
Cumplir las normas de seguridad:
- Protege tu salud y tu integridad física
- Protege a tus compañeros y compañeras
- Te protege legalmente ante cualquier incidente
👉 Nadie puede obligarte a trabajar de forma insegura, aunque la orden venga de una persona con cargo superior.
La prevención no empieza en el último eslabón de la cadena, sino en la organización del trabajo.
⚠️ Sanciones sin contexto: un problema real
Cuando la empresa sanciona sin tener en cuenta:
- La presión ejercida
- Los ritmos de trabajo impuestos
- La falta de medios o personal
- Las órdenes recibidas
se está ignorando una parte fundamental del problema.
❗ La responsabilidad es compartida:
no solo del trabajador, sino también de quien planifica, organiza y dirige el trabajo.
✅ RECOMENDACIONES CLAVE (lo más importante)
🔹 En tu trabajo diario
- Prioriza siempre la seguridad, aunque haya prisas
- No asumas riesgos “para cumplir” o “para no quedar mal”
- Si una tarea no puede hacerse de forma segura, detente
🔹 Si recibes presión
- Comunica claramente que la situación no es segura
- No aceptes órdenes que pongan en riesgo tu integridad
- La presión nunca justifica un accidente
🔹 Ante un problema o posible sanción
- No lo afrontes solo
- No firmes sanciones sin asesorarte
- Contacta con tus representantes sindicales cuanto antes
El papel del sindicato
Desde CCOO defendemos que:
- La seguridad es una responsabilidad compartida
- La prevención no puede recaer solo en la plantilla
- Las sanciones deben analizar todas las circunstancias
Si estás viviendo situaciones de presión relacionadas con la seguridad en Arluy, habla con tus delegados sindicales.
La consulta es confidencial y puede evitar problemas mayores.
Mensaje final
Trabajar seguro no es ir más lento.
Es volver a casa entero.
